Aparición de arrugas por la menopausia

La menopausia conlleva una serie de cambios hormonales que impactan profundamente en su piel. En este proceso, la disminución de colágeno y elastina provoca la aparición de arrugas y otros síntomas cutáneos, los cuales pueden ser reducidos con unos buenos hábitos y tratamientos estéticos adecuados.
Aparición de arrugas por la menopausia
La menopausia conlleva una serie de cambios hormonales que impactan profundamente en su piel. En este proceso, la disminución de colágeno y elastina provoca la aparición de arrugas y otros síntomas cutáneos, los cuales pueden ser reducidos con unos buenos hábitos y tratamientos estéticos adecuados.

Si queremos definir la menopausia desde un punto de vista médico, sería el momento exacto en el que una mujer lleva doce meses sin tener la menstruación, finalizando así la fase reproductiva de su vida.

No obstante, la menopausia es un proceso que va mucho más allá de ese momento en el tiempo ya que, con la reducción de la actividad ovárica, las mujeres pueden empezar a experimentar síntomas varios años antes, durante la fase conocida como perimenopausia, y continuar experimentándolos años después.

A lo largo de todo este periodo, la caída de los niveles hormonales, especialmente los de estrógeno, puede producir una gran variedad de síntomas y, desde luego, tiene un impacto importante en la piel y en la aparición de arrugas. Afortunadamente, cada vez hay más tratamientos estéticos profesionales enfocados a mejorar el estado de la piel y la apariencia de las arrugas producidas por la menopausia.

Causas de la aparición de arrugas durante la menopausia

La menopausia provoca muchos cambios en la piel, ya que el organismo comienza a producir menos colágeno, elastina y ácido hialurónico, además de darse un cambio en la composición del sebo facial, lo que se traduce en una pérdida de volumen e hidratación de la piel. De hecho, se estima que tras la menopausia una mujer puede llegar a reducir su producción de colágeno en un 30% tras cinco años.

El vínculo entre los niveles hormonales y la piel es realmente importante, y los cambios experimentados durante los años de perimenopausia y menopausia van dejando su huella en el rostro y otras zonas del cuerpo, como las manos y el cuello.

Síntomas principales

Aparición de más arrugas

El proceso de envejecimiento de la piel se acelera rápidamente con la caída en la producción de colágeno, que se asocia con la aparición de arrugas típicas en esta etapa, como las famosas “patas de gallo” o el denominado “código de barras” sobre el labio superior.

Sequedad cutánea

La falta de estrógenos provoca también una reducción en la producción de ácido hialurónico y aceites naturales, los cuales son indispensables para mantener la piel hidratada y elástica. Esto hace que la piel pierda su capacidad para retener agua, por lo que cuidar la hidratación con productos cosméticos adecuados durante la menopausia se vuelve más importante que nunca.

Hipersensibilidad en la piel

Con la sequedad de la piel puede aparecer hipersensibilidad o irritación. La aparición de rojeces, picor y descamación, e incluso de patologías como la rosácea, es otro síntoma típico de la menopausia al que debe prestarse la debida atención.

Tratamientos para las arrugas

Preguntas frecuentes

La mejor forma de combatir las arrugas durante la menopausia es cuidar al máximo la hidratación, algo que podemos hacer bebiendo la suficiente cantidad de agua e incorporando productos de cuidado facial con los agentes hidratantes adecuados para que nos ayuden a recuperar la jugosidad perdida. También es posible atacar directamente la aparición de las arrugas utilizando cremas y sérums que aporten retinoides, ácido hialurónico, péptidos y antioxidantes.

También prestar atención a cómo cuidamos nuestra piel y, en general, el organismo: aumentar los hábitos de vida saludable y reducir los hábitos nocivos (respetar horas de sueño, abandonar el tabaquismo, cuidad la alimentación, proteger la piel de radiaciones y efectos de la contaminación)

No obstante, hay que tener siempre en cuenta que algunos compuestos cosméticos, especialmente los retinoides y los ácidos exfoliantes, aumentan la sensibilidad de la piel al sol, por lo que es vital usar un protector solar de amplio espectro con un SPF alto durante el día.

Sí, es posible, y la mejor forma de hacerlo es recurrir a tratamientos profesionales con técnicas como la radiofrecuencia y el microneedling, que ayudan a reparar la piel desde capas más profundas atravesando la barrera cutánea. Además, la acción estimulante de estos tratamientos fomenta la producción de colágeno, elastina y factores del crecimiento por la respuesta autorreparadora de la piel frente al calor y las microperforaciones provocadas por las agujas.

Otra forma de aumentar la producción de colágeno desde el interior es incorporar en nuestra dieta productos ricos en proteínas y aminoácidos, tales como carnes, pescados y legumbres, así como frutas y verduras ricas en vitamina C para fomentar la producción de colágeno natural de nuestro organismo. En este sentido, el uso de suplementos de colágeno hidrolizado, con su aporte de péptidos, también parece estar teniendo buenos resultados.

Es muy importante que los profesionales que vayan a realizar el tratamiento conozcan su historial médico, incluyendo cualquier problema de salud, y si se está sometiendo a alguna terapia hormonal de la menopausia. De esta forma, podrán garantizar los mejores resultados y la seguridad de cualquier procedimiento en función de sus necesidades concretas.