Liquen vulvar

El liquen vulvar es una dermatosis que suele afectar al área de los genitales externos y en ocasiones, también a la región perianal. Puede aparecer a cualquier edad, aunque en la menopausia es más frecuente.
Liquen vulvar
El liquen vulvar es una dermatosis que suele afectar al área de los genitales externos y en ocasiones, también a la región perianal. Puede aparecer a cualquier edad, aunque en la menopausia es más frecuente.

Existen tres tipos diferentes de liquen que pueden afectar a la zona vulvar: el liquen simple, el liquen escleroso y el liquen plano. El primero es una dermatosis crónica que aparece a causa del rascado o roce repetitivo de la piel. Los otros dos son dermatosis inflamatorias también crónicas de causa desconocida.

Hasta hace unos años era una patología que no se conocía muy bien, pero actualmente sí y es posible conseguir un buen control de los síntomas si se aplica el tratamiento adecuado.

El problema es que, a menudo, se tarda en hacer el diagnóstico porque los síntomas son bastante inespecíficos. El principal suele ser el picor vulvar, que puede ir acompañado de una sensación de ardor, escozor o irritación. Si persisten los síntomas pueden producir molestias o dolor en las relaciones sexuales y la aparición de fisuras. Con el tiempo también puede verse alterada la sensibilidad en la zona vulvar y aparecer cambios cutáneos como manchas irregulares, así como cambios anatómicos de la región vulvar. La piel se vuelve más fina, más frágil y más delgada.

Tratamientos para el liquen vulvar

El tratamiento de primera elección es el uso de corticoides de aplicación tópica e hidratantes vulvares. En algunas ocasiones también puede ser necesario un tratamiento estrogénico local.

Desde hace unos años, existen tratamientos enfocados a la regeneración del tejido, que pueden aplicarse de forma complementaria.

Preguntas frecuentes

En realidad, no se conoce la causa exacta. Se cree que puede tener un origen multifactorial: genético, inmunológico, hormonal…. Se han descrito algunos casos que indican una predisposición familiar (madres-hijas, hermanas, etc.) y en algunas mujeres se asocia a otras enfermedades autoinmunes. Pero el origen no es infeccioso, es una dermatosis inflamatoria.

No. La enfermedad no se contagia por el contacto ni por mantener relaciones sexuales o compartir toallas.

En general el diagnóstico es clínico mediante la exploración física, pero siempre es importante acudir a un centro con equipo médico especializado en patología vulvar. En algunos casos puede ser necesario realizar una biopsia.

Aunque no se conoce bien la causa, se cree que puede tener alguna relación con factores hormonales y que los estrógenos podrían ejercer un efecto protector, ya que se suelen dar más casos tras la menopausia y en la prepubertad.

No tiene cura, pero sí es posible frenar su evolución y controlar los síntomas. En general, si se controla bien, se puede hacer una vida completamente normal.